Angelo Sforza

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Angelo Sforza

Mensaje por Angelo Sforza el Vie Ago 17, 2012 1:25 am



# Nombre:
Angelo
# Apellido:
Sforza
# Edad:
24
# Avatar:
Sebastian Stan
# Procedencia:
Milán, Lombardía, Italia.
# Trabajo u Ocupación:
Prófugo. Parado salvo trabajillos ocasionales, pequeños trabajos de camarero que consigue de cuando en cuando entre otros. Roba para sobrevivir.
# Sexualidad:
Heterosexual, aunque tiene cierta tendencia hacia la asexualidad.
# Grupo:
Ciudadanos
# Poder:
Umbrakinesis: crea, controla, manipula y maneja las sombras a su antojo, pudiendo incluso convertirse en ellas. Además, ha desarrollado una mutación del poder que le permite, además, convertir en sombras reales los dibujos hacia los que tiene cierto sentido de pertenencia: esto es, sus tatuajes, tanto los de su piel como los que hace en otros, y sus propios dibujos. Una vez salen del papel, no pueden volver a él.
Según Wikipedia:
La manipulación de sombra se lograría mediante la emisión de un campo de repulsión capaz de invertir las polaridades y causar la repulsión de los fotones (las partículas que componen la luz). Esta repulsión sería inducida por la dispersión de la luz, creando un efecto atenuante sobre la luminosidad ambiente o pudiendo llegar incluso a desplegar un manto de oscuridad de la nada.

•Información Descriptiva•

# Descripción Física:
Sus ojos son grandes pero, sobre todo, azules. Ese es su rasgo facial más característico, su mirada (pocas veces) limpia, de unos ojos azules sin interferencia de otros colores, simplemente azules, parecidos al tono del cielo en ciertos momentos del día o, incluso, del Mediterráneo. Es su único rasgo que tiene relación directa con el ambiente geográfico en el que nació, y sus ojos destacan considerablemente en un rostro de corte afilado y alargado, con los pómulos marcados por su delgadez natural, fruto de comer poco y mal, y la barbilla partida. Bajo sus ojos casi siempre hay ojeras, pues no duerme demasiado. Sobre ellos, pobladas cejas, de un color algo más claro que su pelo. Su labio inferior es más grueso que el superior, y ambos quedan normalmente disimulados normalmente por lo pálidos y secos que están. Tiene una boca muy expresiva, y la suya es una sonrisa que si bien no es demasiado frecuente porque no sonríe demasiado, es bastante bonita. Suele llevar barba de un par de días, más por pereza a la hora de afeitarse que por estética. Piel pálida en todo su cuerpo que, por la zona del pecho y los brazos, solía estar surcada por tatuajes de muchos colores, los que él no suele llevar en su ropa, casi siempre de tonos oscuros. Sin embargo, ahora su piel vuelve a ser pálida, sin apenas imperfecciones, más que nada porque suele taparlas. Su pelo es castaño oscuro, en algunos momentos parece negro pero si le da la luz se vuelve más claro, aunque siempre castaño. Suele llevarlo largo y desgreñado, con algunas rastas incluso, pero a veces se lo ha dejado corto y parece más civilizado y menos mendido así. Solía llevar dilataciones en sus orejas de gran tamaño, pero ya no. De constitución delgada, antes era poco musculoso pero ahora está muy definido, y tiene un cuerpo envidiable fruto del intensísimo entrenamiento al que ha sido sometido en poco tiempo. También es bastante alto: roza el metro ochenta y dos. Eso lo hace parecer aún más delgado.

# Descripción Psicologica:
No hay luz sin sombras, y Angelo es la prueba viviente de esa afirmación. Si hay alguna virtud escondida en su mente o, simplemente, en su personalidad, queda inmediatamente contrarrestada por un defecto que la borra aparentemente de la vista. Es cerrado, testarudo, duro, tenaz, introvertido, solitario, alguien que cuando se hace una idea de la persona, muchas veces predeterminada y que no tiene que ver con cómo es esa persona en realidad, mostrará su habilidad a la hora de mostrarse arisco como un gato o, si le conviene, relativamente tratable, aunque tiene un humor negro bastante extraño que sólo encuentra gracioso él. No le gusta la gente (salvo contadas excepciones) y considera socializar una pérdida de tiempo a no ser que quiera conseguir algo de la persona en cuestión. Es muy orgulloso, en cierto modo arrogante, y bastante rencoroso también, y su memoria casi fotográfica no olvida una cara o un nombre, mucho menos una ofensa.
De esto puede deducirse que le gusta estar solo, que no sabe tratar a la gente y tampoco ser parte de un grupo o ser uno más. Le cuesta confiar en los demás, es poco empático y se siente mucho más cómodo en un discreto segundo plano donde pueda tener el control de lo que pasa que en el centro neurálgico de lo que esté pasando, pero a pesar de ser cerrado e introvertido a veces socializa... Es en esos momentos cuando se ve que él es retorcido, un manipulador nato al que le divierte ver el sufrimiento ajeno y, sobre todo, tener el control de las situaciones. No le importa lo que piense la gente de él; es más, cuanto menos le gusta a la gente más le divierte, porque suelen ponerse a la defensiva y así le permiten entrenar su lengua afilada... y lo que no es su lengua. Angelo es sádico, tiene tendencias muy peligrosas y cambios de humor bruscos que lo hacen sumamente inestable, alguien difícil de tratar porque le gusta herir a los demás, literalmente y no tanto, pues para evitar atarse a cualquiera, si tiene que hacer daño a los demás para sobrevivir no dudará en hacerlo, ya que es a lo que está acostumbrado desde que era un niño. Hasta la fecha sólo le ha sido leal a una persona: él mismo, pero si llegara el caso de que encontrara bueno depositar dicha lealtad en otra persona, se volvería muy posesivo, pues no quiere perder lo que sabe que tiene.
Sin embargo, por sus circunstancias, es un superviviente nato que aprecia la vida hasta límites insospechados intenta siempre sacar el máximo jugo posible a las cosas. No es pesimista, si bien tampoco se puede decir que sea exactamente optimista, pues tiende a aceptar las cosas que le vienen, buenas o malas, ya que confía en su capacidad de convertirlas en algo bueno para él. Inteligente hasta rallar lo anormal, suele ser críptico para tener tiempo de analizar a la persona en cuestión a ver si merece la pena invertir su tiempo en conocerla o si, por el contrario, es otro idiota de esos que ha visto a patadas a lo largo de su vida. Pese a todo, es extremadamente curioso, y si bien la fuente de esa curiosidad no son las personas, suele tratar de satisfacerla en la medida de lo posible. Pocas veces suele decir la verdad; si alguien empieza a conocerlo, conocerá a Dante, no a Angelo, ya que el auténtico Angelo difícilmente sale a la luz. Sólo cuando confía en alguien lo suficiente empieza a abrirse, y pese a que ni por esas dejará de lado las contestaciones irónicas y mordaces. Es fácil odiar a Angelo, pero aún más fácil es ignorar que existe ya que suele pasar desapercibido en los rincones oscuros en los que suele esconderse por su rechazo a la luz.

•Información Histórica•

# Familia:
Desconocida. Presume que están muertos.
# Historia:
Podría empezar a contaros la historia completa de los Sforza, su origen, sus batallas, sus logros, su legado. Podría llenaros la cabeza de historias, mito y realidad, que os dejarían claro su poder. Podría dedicarme a explicaros su aportación a la comuna de Milán, no sólo en lo visible sino también en lo cultural. Podría explicaros las líneas maestras de sus planes familiares... pero no lo haré. Sería inútil, dado que lo único de Sforza que tiene Angelo es su apellido, una burla en sí mismo. ¿Por qué?, os preguntaréis. Bueno, es muy sencillo: el bebé al que llamarían Angelo por sus inmensos ojos azules apareció en el castello Sforzesco de Milán una fría noche de invierno, abandonado y en una manta ajada que, pese a su estado, no provocaba el llanto de aquel niño de días de edad. De ahí tomó su apellido aquel niño que, incluso desde entonces, era silencioso y retraído, y que llamó la atención de un par de Carabinieri que hacían la ronda por allí y lo vieron dormido, envuelto en harapos. Ellos lo llevaron a un orfanato, y comenzaron a investigar, sin resultado, a su familia, al tiempo que el pequeño Angelo era aceptado en la institución en la que pasaría sus primeros años de vida.
Al principio, todo iba razonablemente bien. Era un chaval que no trataba mal a los demás huérfanos, aunque tampoco es que lo hiciera mucho, pues prefería buscarse rincones oscuros en los que pasar horas y horas solo. El problema vino a medida que iba creciendo y nadie parecía querer adoptarlo, mientras que sus compañeros enseguida encontraban hogares de acogida y nuevas familias que los querían. Angelo no lo entendía, y los envidiaba profundamente por esa oportunidad que a él se le negaba, por lo que empezó a distanciarse de todo el mundo y a volcarse en su propio universo. Cuando cumplió dieciséis años, sin familia que lo quisiera, el Estado dejó de hacerse cargo de él y acabó en la calle, donde aprovechando el nivel de vida tan alto de los milaneses y, también, la considerable cantidad de turismo de la ciudad, comenzó a robar. Malvivía, siempre tenía hambre y frío (salvo, obviamente, en verano, cuando tenía calor y sed, además de muchas molestias por su natural intolerancia a la luz), y para colmo el dinero no le llegaba para terminar de pagarse los estudios, así que decidió buscarse trabajillos para poder sobrevivir. El más duradero de todos fue uno de camarero, en el que sus compañeros al principio lo aceptaron sin problema... pero sólo al principio, pues a medida que veían lo raro que era Angelo (nada que ver con la celebradísima sociabilidad italiana) comenzaron a sospechar de él, que siendo aún menor de edad y sin nada a lo que aferrarse suficiente tenía con sobrevivir. La gota que colmó el vaso vino cuando, sin motivo aparente, lo despidieron, arrebatándole todo recurso económico legal que hubiera poseído hasta ese momento y, evidentemente, provocando que se enfadara... y tuviera una crisis nerviosa lo suficientemente fuerte para que lo mandaran al manicomio.
Allí pasó un par de años, de duros y horribles años, en los que empezaron a tratar su inicio de esquizofrenia y su escasa sociabilidad. Para cuando Angelo cumplió 19 años ya odiaba aquel sitio, que era demasiado blanco, demasiado puro, demasiado caótico... Era el más cuerdo de todos los que estaban allí y el único de los internos que tenía la mente lo suficientemente despierta como para poder soñar con escapar, así que cuando estuvo en su mano hacerlo lo hizo. Sabía que tenía que abandonar el país cuanto antes porque era un paria buscado por los cuerpos de seguridad del país y considerado incluso peligroso al haber exageraciones en su informe clínico, y su habilidad para ocultarse en las sombras por ser afín a ellas lo ayudó a robar en más casas que en toda su vida con un único objetivo: poder pagarse un viaje a Londres, donde vio su oportunidad de sobrevivir al amparo de los futuros Juegos Olímpicos. Cuando consiguió todo el dinero, se hizo con una identificación falsa, la de Dante Buonarotti, que le permitió viajar allí, donde la miseria que le esperaba lo obligó a seguir utilizando la documentación falsa para poder conseguir trabajillos mal pagados que le permitieran alquilar una habitación en una casucha medio derruida y cochambrosa, en uno de los peores barrios de la ciudad. Muchas veces, no obstante, tenía que dormir en la calle porque le atacaban ataques de claustrofobia y porque tampoco podía pagar el alquiler, y uno de esos días en los que Angelo vigilaba en las sombras a los turistas que paseaban despreocupadamente por Londres comenzó una tormenta con granizo desmoronándose a su alrededor. Comenzó a huir, como solía cuando las cosas se ponían difíciles, pero un trozo de hielo lo golpeó y le hizo perder la consciencia, de tal manera que cuando despertó no recordaba nada de lo que había sucedido... salvo que, de pronto, podía controlar las sombras y era, por primera vez en su vida, poderoso. Desde ese día hasta hoy, ha estado utilizando su poder en su favor para hacer lo que ha venido a Londres a hacer: sobrevivir.

•Información Extra•

# Apodos o Sobrenombres:
Dante Buonarotti, Ange (aunque casi nadie lo llama así porque no suelen saber su nombre), ladronzuelo, loco, demonio, rarito, frígido.
# Gustos:
La oscuridad, las películas de serie B y de terror en general, la música (le gusta mucho el metal, y Slipknot es de sus grupos preferidos), leer, las naranjas sanguinas, los tatuajes, la lluvia, la nieve, la niebla, las iglesias góticas (con las vidrieras apenas entra luz y no le molesta en exceso su luminosidad particular) y los edificios con techos altos. Le gusta la gente que no siente lástima por él, lo respeta y no lo agobia, así como la que le puede enseñar algo nuevo. Los rincones oscuros, las alturas, los edificios abandonados y en ruinas...
# Disgustos:
En general, la gente, pues la considera ruidosa, maleducada e irrespetuosa, así como intolerante. El sol, los policías, los deportes, los ascensores (le provocan los peores ataques de claustrofobia que tiene), las aglomeraciones (pese a que se valga de ellas para robar cuando le toca hacerlo), el verano, el campo, los alimentos que son vísceras...
# Fobia:
Fotofobia considerable, y cierta claustrofobia, no muy acentuada. También le tiene miedo a la electricidad porque en el psiquiátrico lo trataron con electroshock.
# Hobbies:
Leer (cuando puede, aunque tenga que coger libros que la gente no quiere de los contenedores), escuchar música a ser posible en directo (y gratis), pasear bajo la lluvia, explorar zonas perdidas y alejadas de Londres, colarse en museos y exhibiciones de arte, tomar fruta y dulces, tocar la batería, robar (es mezcla de hobby y necesidad), componer música, algo en lo que es bastante bueno pese a apenas tener tiempo de hacerlo....
# Otros:

  • Prefiere robar antes que mendigar, porque está harto de que sientan lástima por él y antes que ser una víctima, quiere ser un antihéroe.
  • No ha tenido una relación seria en su vida, pero pese a que dada su poca sociabilidad se podría pensar lo contrario, no es virgen. Tampoco tiene demasiada experiencia sexual, todo hay que decirlo.
  • Se le da muy bien hacer puentes en coches; algo menos bien forzar cerraduras, aunque le gusta hacerlo. Lo ve como un puzzle a resolver, y eso le gusta.
  • Por no haber podido estudiar más que la educación básica, acepta encantado cualquier oportunidad que tiene de culturizarse, aprovechándola lo más que puede. Al ser inteligente, eso suele ser bastante.
  • Tiene bastante afinidad con los gatos, igual de ariscos que él. En cambio, con los perros no se siente tan a gusto y suelen atacarlo, salvo una excepción: un perro callejero que se llamaba Toby y al que cogió bastante cariño, pero que murió atropellado.
  • Siempre va armado con, al menos, una navaja.
  • Le gusta el clima de Londres porque no brilla demasiado el sol.
  • Tiene un inicio de esquizofrenia, razón por la cual lo ingresaron en el psiquiátrico. No es muy grave: sólo habla solo de vez en cuando y ve cosas que no están ahí... ¿no?
  • Dibuja muy bien, y por esos problemas mentales que tiene la mayoría de las cosas que plasma sobre el papel son sus propias versiones de los monstruos que ve.
  • Nunca ha tenido encontronazos con la mafia, si bien conoce a mafiosos relacionados con los Gregoletto porque ha vivido temporadas en Roma, así como en otras ciudades italianas. Se cuida muy mucho de robarles precisamente a ellos.
  • Su objetivo es limpiar su nombre de la lista negra de los Carabinieri para poder ser Angelo Sforza de nuevo.
  • Utiliza el nombre de Dante (por Dante Alighieri) Buonarotti (por Michelangelo Buonarotti, “Miguel Ángel”).
  • Habla inglés con mucha fluidez y algo de deje, no acento propiamente dicho. Comprende el francés y el español.
  • Los tatuajes que tiene se los ha ido haciendo poco a poco desde los 16 con el dinero que robaba, nunca con sus escasos sueldos.
  • Lleva el pelo largo para ser menos reconocible y porque no tiene dinero para ir a la peluquería, y a veces (cuando sabe que hay cámaras sobre todo) se maquilla como un monstruo para que sus rasgos no se aprecien bien.
  • Suele vestir con ropa de aspecto viejo.
  • Aprendió a tocar la batería y la guitarra en el orfanato. De él se decía que “lo único bueno que tiene es su talento para la música.”
  • De vez en cuando, ahorra lo suficiente para prepararse algo de comida italiana y no echar de menos esa parte de su país.
  • Es alérgico al coco.


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London life:
Don't mess with me:
Oh, yes...:
Not interested. Sorry, not sorry:
Wait... what?:
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Angelo Sforza

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Re: Angelo Sforza

Mensaje por Hope E. Emery el Vie Ago 17, 2012 3:29 am

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